Boris Johnson comunicó ayer en la Cámara de los Comunes, sobre la decisión del Gobierno de continuar con las medidas Covid, declarando: «Se dejará de pedir Pasaporte Covid en Inglaterra. Se dejará de obligar a la gente a teletrabajar. La mascarilla no será obligatoria en ningún lugar y a partir de mañana se eliminará su uso en los colegios. Y no se criminalizará ni perseguirá a quien decida no usarla.

La confirmación viene del ministro de Salud, Sajid Javid, quien declaró que sería inútil «hacer algo solo por hacerlo». Y que ya no parece necesario adoptar esta precaución restrictiva en el contexto de la isla, incluso de forma decididamente más limitada que las medidas puestas en marcha por otros países.

La medida, debería haber sido aprobada a fines de septiembre e imponer la obligación de certificación de vacunación (o una prueba negativa) para poder acceder a clubes nocturnos, discotecas o eventos masivos en Inglaterra (conciertos, espectáculos, eventos deportivos), según lo establecido, a partir del 1° de octubre, hasta ahora solo para Escocia entre las cuatro naciones del Reino Unido. Sin embargo, Javid informó a la BBC de que la decisión final del gobierno central, responsable de la emergencia sanitaria en Inglaterra, ya no continuará.

Atención porque el ministro comentó que en otros lugares se introdujo el Green Pass (que tiende a ser impopular al otro lado del Canal de la Mancha y no menos desagradable a la izquierda que a la derecha del espectro político) para alentar (más bien presionar) a la gente a vacunarse.

Esperemos que este sea el primero de los naipes en caer de esta baraja que jamás debió ser alzada con el beneplácito de la sociedad. El pasaporte Covid es anticonstitucional, vulnera los derechos fundamentales de las personas y la ley de protección de datos y no ha servido para nada, ya que las personas vacunadas se contagian y contagian igual que las que no lo están, creando así una falsa sensación de seguridad. Los jueces han ido tumbando poco a poco estas medidas, pero todavía queda mucho por hacer. Quizás el que uno de los países más importantes de la economía mundial pueda servir de punta de lanza en este despropósito, pueda acelerar la prohibición de implementar estas injustas medidas.

Entendemos que poco a poco irán cayendo todas estas medidas draconianas que nos han amargado durante casi dos años y que la normalidad vuelva a reinar en nuestras vidas y en nuestros negocios.

Imagen: GBNEWS.UK

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