Sí y NO son palabras pequeñas pero muy importantes, la mayoría de nuestros problemas en la gestión de nuestra vida y nuestro negocio, son por decir SÍ demasiado rápido o NO demasiado tarde.

Seguro que conoces a personas que dicen SÍ a todo (y puede que seamos o no uno de ell@s). Se suele hacer por el deseo de agradar y ser aceptad@, pensando que diciendo SÍ a todo, logramos ser bien considerados por parte de grupos familiares, sociales y laborales. Por este motivo, llegamos al sacrificio de aceptar cosas con las que no estamos muchas veces de acuerdo.

Todo sería más sencillo si nos arriesgáramos a decir las cosas que sentimos

Desde mi experiencia y puesta en práctica durante muchos años del prueba/error, he llegado a la conclusión de que el promedio de 5 veces SÍ… 1 vez NO, es el porcentaje idóneo para gestionar nuestro negocio y nuestra vida. Todo en exceso y en desequilibrio no es bueno, si siempre dices SÍ puedes estar haciendo cosas que realmente no quieres o no te apetece hacer y si siempre dices NO, puedes estar cerrándote a posibilidades que puedan ser de tu máximo beneficio.

Si dedicamos mucho tiempo a asumir las peticiones de los demás, nos alejamos de seguir mejorando en aquello que nos hace bien a nosotros, ya que la necesidad casi impulsiva de decir SÍ a todo, en la mayoría de nosotros, es producto en muchos casos de una baja autoestima inconsciente, que produce la necesidad de agradar a los otros, así como un temor irracional a la confrontación y nos hace ser excesivamente dependientes de las opiniones de demás.

Cuando dices SÍ a otros, asegúrate que no te estás diciendo NO a tí mismo

Decir siempre SÍ nos hace correr el riesgo de estar constantemente presionados a contradecir nuestros propios juicios y opiniones, lo que nos genera constantemente un conflicto interno que con toda seguridad viviremos con mucho estrés al arrepentirnos de ello a posteriori.

Si no tenemos cuidado al decir SÍ o NO, nuestra agenda se convertirá en un reflejo de las prioridades de los demás

Decir SÍ es POSITIVO cuando quien contesta afirmativamente está de acuerdo, conforme a sus valores, necesidades y planes de vida.

Como decir SÍ a todo, se forma como un hábito ligado a lo emocional, puede ser desaprendido con el hábito contrario. La persona puede entrenarse a decir que NO, aunque este entrenamiento nos someta a un estado de tensión, pues significa salir de nuestra posición de confort, pero te puedo asegurar que ese nuevo hábito merecerá la alegría.

Podemos empezar a entrenarnos diciendo NO en peticiones sencillas, frente a gente con la que nos sentimos más cómodos y a medida que avanzamos, intentaremos hacerlo frente a peticiones más complejas y personas menos cercanas. Será necesario también que asumamos las posibles consecuencias de decir NO, que normalmente no son tan peligrosas e intimidantes como suponemos a priori.

Ni sumisión, ni agresividad, el equilibrio es la asertividad

Para utilizar adecuadamente los SÍ y los NO debemos aprender a establecer límites y usar la asertividad, que es la capacidad del ser humano de relacionarse y comunicarse con otras personas, respetando los derechos de uno mismo y de los demás. Debemos mantener el control de nuestra propia vida, evitando ceder a manipulaciones y chantajes emocionales, sabiendo expresar nuestros deseos de una forma amable, directa, honesta y educada.

Ama al prójimo como a ti mismo… pero no más que a tí mismo

Una de las claves de la asertividad es saber decir NO y puede que al principio nos resulte complicado porque hayamos sido educados para complacer y agradar a los demás, llegando a sentir miedo o culpa por negarnos a hacer algo en una situación determinada. Pero aun así debemos decidir cuál es nuestra máxima prioridad y tener el coraje de decir «NO» a otras cosas, porque a veces “NO” es la respuesta correcta.

Digamos NO… a cargar con el trabajo de otros.

Digamos NO… a tratar de complacer a todo el mundo.

Digamos NO… a lo bueno, para poder decir “SÍ” a lo mejor.

La calidad de nuestra Vida/Empresa, los resultados positivos en nuestro día a día y en nuestro negocio, va a depender de que tengamos claro el poder que tenemos de decir SÍ o NO en un porcentaje de 5 a 1 respectivamente, saber que vivir es tomar decisiones y asumir las consecuencias y que cuando tengamos que tomar decisiones importante en nuestra Vida, tomemos las que nos hagan feliz.

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