El mundo continúa paralizado por la epidemia del COVID-19. Primero fue China, después Europa y ahora América. Ante esta crisis sanitaria, Life Fitness ha anunciado el cierre temporal de su sede central, ubicada en Estados Unidos.

El pasado viernes 20 de marzo, el Gobernador de Illinois emitió una orden estatal de confinamiento vigente desde el 21 de marzo hasta el 7 de abril. Como resultado de esta medida, la planta de producción de la compañía, situada en Franklin Park, Illinois, permanecerá cerrada mientras dure esta restricción. Esto supone la suspensión temporal de todos los trabajos de producción es estas instalaciones, donde se elaboran la mayoría de los equipos cardiovasculares que la firma distribuye globalmente.

Desde Life Fitness han anunciado que, a pesar de esto, y debido a «la naturaleza del negocio», el centro de distribución de Franklin Park operará un turno diario, con personal reducido.

La instalación estuvo cerrada el pasado lunes «para implementar algunas medidas de seguridad adicionales para proteger la salud y el bienestar de nuestros empleados». Tras estas mejoras, ayer, día 24 de marzo, reabrieron la sede, lo que permite continuar enviando productos.

«Ahora estamos planeando cierres temporales en otros estados, de acuerdo con las directivas locales», han afirmado. «Si bien estas ubicaciones estarán cerradas a corto plazo, nuestro equipo continuará trabajando de forma remota para garantizar la menor interrupción posible durante estos tiempos difíciles». Además, desde Life Fitness han asegurado que un miembro de su equipo se pondrá en contacto con aquellos clientes que se vean afectados por el cierre temporal para mantenerles informados sobre cómo avanza la situación.

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