A menudo nos aparece un dolor articular o muscular de forma espontánea que perdura en el tiempo, que no asociamos a ninguna situación concreta más que al igual una mala postura, un mal gesto, exceso de tensión, etc. Esta dolencia que cada vez es más molesta nos obliga incluso a la automedicación, a visitar el médico o el fisioterapeuta, a pesar de sus intentos el problema remite primeramente, pero al poco tiempo vuelve a hacerse presente.

¿QUÉ RELACIÓN TIENE EL CODO CON EL HÍGADO?

Hasta el momento hemos tratado de solucionar el problema desde un punto de vista mecánico, postural o sintomático y seguramente su origen no sea tal.

¿DÓNDE SE REFLEJA EL HÍGADO?

Antes de entrar en detalle, déjame que te comente lo siguiente; toda víscera está conectada a nivel nervioso con un espacio de piel, un segmento espinal y con unos grupos musculares.

Una alteración en el hígado, que le genere una inflamación primeramente repercutirá en:

4ª-7ª Vértebra torácica: Alterará su anatomía incluso generando en algunas personas “un torso plano”, a nivel de la piel será una zona más sensible, con quizás algunas zonas enrojecidas o con la piel que se ve diferente a la de su alrededor. Este cambio anatómico en la curvatura dorsal afectará a la estabilidad de las cervicales bajas y puede aparecer un dolor sordo pero intenso sobre la punta de la escápula derecha.

SÍ, CLARO ¿Y QUÉ MÁS?

Por extraño que parezca hay más, y es que la inestabilidad cervical provocará un exceso de tensión y/o las típicas contracturas en el trapecio, es muy probable que de mantenerse mucho en el tiempo genere dolor muy intenso sobre la base del occipital derecho y/o cefaleas en el lado derecho de la cabeza que puede focalizar una gran presión sobre el ojo derecho.

MUY BIEN, ¿Y EL CODO?

Toda esta larga serie de reflejos que hemos visto hasta el momento pasarán al brazo en dos puntos, el primero en forma de tendinitis en el hombro, lo cual es obvio, si tenemos toda la musculatura que afecta a la articulación escapulo-humeral alterada. Y en segundo lugar en lo que conocemos como el codo del tenista, problemática que viene derivado del mismo desequilibrio muscular comentado.

Como vemos, hemos ido desgranando los distintos reflejos del hígado hasta llegar al síntoma que nos ocupaba y que nos ha llevado al médico, al fisioterapeuta o a los antiinflamatorios, quizás el enfoque para evitarlo deba ser complementado para evitar que reaparezca.

OTROS SÍNTOMAS QUE PROBABLEMENTE TENDRÁS:

  • El ajo, cebolla y pimientos te repiten, te dan reflujo estomacal o hinchazón de la barriga. O quizás ya sin encontrar ninguna relación no los comes.
  • Sensación de acidez estomacal, quizás notas que al poco tiempo de comer necesitas volver a comer porque sientes ardor y/o dolor en la boca del estómago.
  • Digestiones pesadas, es probable que tus digestiones sean lentas, que te cueste que la comida pase del estómago al intestino y una vez llega allí notes una sensación de hinchazón, gases que no puedes sacar, etc.
  • Las comidas grasientas no te sientan bien.
  • Enrojeces mucho al realizar actividad física.

¿CÓMO PUEDO SOLUCIONARLO?

Como ya he avanzado antes debemos enfocar el tratamiento en complementar el tratamiento sintomático con una mejora en la función del hígado.

Alimentación:
  • Come alimentos: Evitar los productos alimentarios extremadamente procesados cargados de conservantes químicos, edulcorantes, sal, etc. y de poco valor nutricional.
  • Evita grandes picos de insulina: Controlar la ingesta de cereales refinados, bollería, repostería, dulces, que aportan CH de rápida absorción y por tanto un gran pico de insulina. Otro aspecto a controlar también sería la ingesta de lácteos que estimulan la función de la insulina.
  • Favorece el freno de la inflamación: Aumenta la ingesta de pescado azul y reduce la de carne roja. Ambos son fuente de proteínas, pero la diferencia principal es que la carne roja aporta una gran cantidad de ácido araquidónico, un omega 6 que es el principal inductor de la cascada inflamatoria para inducir la reparación. En cambio, el pescado azul es un gran aportador de omega 3, EPA i DHA, que son los encargados de producir las substancias antiinflamatorias y que regenerarán el tejido.
  • Mejora de la función digestiva: A todo lo comentado añade una mayor ingesta de verduras y hortalizas, frutos secos, frutas del bosque (cargadas de antioxidantes) y come almidón resistente (tubérculos, arroz o legumbres enfriados) que ayudan a reparar la mucosa intestinal.
Actividad física:

Combinar ejercicios aeróbicos de intensidad media con entrenamiento de fuerza es lo que aporta mejores beneficios para mejorar la resistencia a la insulina y ayudar a la detoxificación hepática.

Ejercicios de relajación:

Las emociones afectan directamente en la función visceral y viceversa, realizar ejercicios de relajación – meditación influirán en nuestras emociones y como consecuencia en la función visceral.

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  1. Mariangeles
    25 marzo, 2020

    Muchas gracias!! Muy interesante el artículo, y práctico, muy claro todo.

  2. Lourdes Aguilar Mancilla
    1 mayo, 2020

    Excelente a mi me duele hace tiempo el codo derecho y casualmente me da dolor de cabeza del lado derecho hace tiempo me detectaron hígado graso el codo me duele para doblar el brazo… Gracias

  3. Magda Segovia
    18 mayo, 2020

    Hola , tengo 48 años y Llevo unos 9 meses con dolor en ambos codos, he ido a reumatologo y dos traumas y me dicen es epicondinitis.. pero esto me vino de repente y en los dos codos?? Nunca antes me dolió ningún codo.. de unos años para aquí si tengo dolor de cabeza pero me suele empezar por detrás de la cabeza como si fuera tensión al, llevo ya unas semanas con acidez de estómago e incluso últimamente algún Mareito tengo, leve..
    mis analíticas salieron bien, esta última salió 208 de colesterol pero mi médico no le dio importancia..
    Me he tomado antiinflamatorios pero no se termina de ir y no me sientan muy bien.. al igual que el chocolate y las pastas..
    me pueden ayudar por favor???

    1. Redacción
      18 mayo, 2020

      Como medio de comunicación, no podemos hacer nada más que recomendarle seguir los consejos de sus médicos, e insistirles, si no termina de encontrarse bien. Gracias por su comentario.

    2. Ana Muñoz
      11 junio, 2022

      Busca un fisioterapeuta especializado en nutrición, a mí me quitaron el dolor con masajes en el costado derecho, dieta antiinflamatoria y acupuntura en el codo.

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