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Las ciudades griegas y romanas se caracterizaron por la importancia dada a los lugares de reunión y diversión. Las comedias buscaban la diversión y el regocijo del espectador. Todos hemos disfrutado viendo una película de risa. La diversión es la actividad que hace pasar el tiempo de manera agradable y sirve de pasatiempo. La diversión es un lapso de tiempo en el que gozamos, y hallamos en ello un placer que se traduce en nuestro cuerpo y nuestra mente, estando relajados, contentos y distendidos.

Quienes van por la vida contentos, sonrientes, felices, con buen humor, organizando o participando en actividades gratificantes, se dice que son divertidos. Lo opuesto son los individuos aburridos. En la diversión es importante que la persona participe en forma activa, cantando, bailando, jugando, etcétera. Aquellos a los que nada les divierte, van deambulando de un lado a otro. Ya lo decía el filósofo y ensayista español José Ortega y Gasset: “Dime cómo te diviertes y te diré quién eres.”

Cuando nos divertimos se liberan unas endorfinas que producen una sensación de bienestar, es la hormona de la felicidad. Nada mejor para aumentar los niveles de endorfinas que divertirse, reírse o sonreír. Las personas con un nivel bajo de endorfinas son personas tristes y pesimistas. Está comprobado que estas hormonas generan beneficios como: bajan nuestros niveles de ansiedad, generan un estado de bienestar general y contrarrestan un excesivo nivel de adrenalina provocado por el estrés; ayudan a reforzar el sistema inmunitario y reducen la presión sanguínea; retrasan el proceso de envejecimiento y refuerzan las sensaciones de placer y aumentan el deseo sexual.

Cuando nos divertimos y reímos nos desestresamos y ayudamos a que nuestro cerebro viva en el aquí y el ahora. Y así podamos disfrutar del momento. Estudios científicos han demostrado la influencia del humor sobre el comportamiento de la persona. Las personas necesitamos consumir productos que nos generen emociones, placeres. Necesitamos sonreír ya que aporta numerosos beneficios y nos hace sentirnos mejor. Según el filósofo y pedagogo español José Antonio Marina, “la sonrisa es un signo expresivo de bienestar que fomenta la sociabilidad y favorece la comunicación entre las personas (…). Este gesto demuestra que se acoge amablemente a la otra persona y que existe una voluntad de comunicación”. También Daniel Goleman nos dejó su opinión: “La risa puede ser la distancia más corta entre dos cerebros, provocando un contagio irrefrenable que establece un vínculo social inmediato”.

En el sector del fitness y de la gestión de centros deportivos hemos hablado y escrito mucho sobre la fidelización de clientes. Los estudios que se han ido publicando coinciden en identificar como una de las causas de los altos índices de rotación y bajas la falta de integración en el centro y la mala atención de quejas y sugerencias. Casi el 40% de las instalaciones no cuenta con herramientas para medir la satisfacción de sus clientes. (Investigación de baja de clientes en centros deportivos. Matrix 2013-2014). Los encuestados señalan que uno de los puntos claves para mejorar y optimizar la gestión en los centros fitness es conseguir que cada visita al centro sea una experiencia agradable y estimulante.

Los clientes valoran de forma más positiva los servicios que afectan a su bienestar y sentimientos hacia el centro (todos ellos más intangibles) que aquellos servicios que puedan tener un matiz más tangible. De ahí, la necesidad de vender día tras día nuevas emociones y experiencias.

Si en el centro deportivo me divierto y me lo paso bien, voy a ir más a la instalación, pasaré más tiempo en ella, conoceré a más gente, con la que socializaré y así seguiré divirtiéndome. El resultado final es claro: se eleva la probabilidad de alcanzar mis objetivos y dar respuesta a las necesidades que me llevaron a abonarme al centro. Por lo tanto, si se cumplen todas estas premisas y realmente me lo paso bien, será más difícil que me dé de baja.

Para divertirte no necesitas el permiso de los demás, pero sí necesitas un entorno favorable. El niño que todos llevamos dentro necesita poco para salir y pasarlo bien. Sólo necesita un pequeño empujoncito. Y nosotros como responsables de la instalación tenemos que facilitarlo. Hemos de diseñar cada actividad pensando en cómo podemos divertir a nuestros clientes.

Ya sabemos que la fidelización designa la lealtad de un cliente a una marca, producto o servicio concreto, que compra o a los que recurre de forma continua o periódica. La fidelización trata de conseguir una relación estable y duradera en el tiempo con los usuarios. Está basada en las tres “C”: captar, convencer y/o conservar. Fidelización es una estrategia que utilizan, básicamente, las empresas orientadas al cliente, donde la satisfacción del cliente es un valor principal. Y en la satisfacción juega un papel clave la diversión. Así, uniendo experiencia divertida y producto/servicio de calidad nos ganaremos la preferencia del cliente, se convertirá en un consumidor fiel y, lo mejor de todo, será nuestro mejor embajador.

¿Qué podemos hacer para divertir a nuestros clientes? Decálogo de la “diverfidelización”.

  • Orientar los procesos de selección de personal a la contratación de personas alegres, divertidas.
  • Potenciar la actitud positiva en la organización.
  • Premiar las iniciativas del personal que generen diversión.
  • Implementar la gamificación en actividades dirigidas y entrenamientos personalizados.
  • Gestionar la sala fitness mediante la propuesta de retos motivantes.
  • Monitorizar, transferir información.
  • Hacer algo no cotidiano, incluir sorpresas de las que poder disfrutar.
  • Incluir acciones de socialización, dentro y fuera de nuestro centro deportivo.
  • Hacer lo necesario para que cada minuto en el centro se viva con la máxima intensidad.
  • Potenciar la participación de los usuarios en el día a día del centro.

Sin duda, las cosas siempre se pueden mejorar, haciéndolas divertidas. Nuestras acciones de marketing y comunicación deben transmitir ese espíritu de diversión que impera en nuestra instalación.

Cuanta razón tiene el psicólogo Rafael Santandreu, cuando afirma que “la pasión y la diversión son las fuerzas más poderosas a la hora de conseguir cosas.” Pues ya sabes, toca divertirse para hacer realizad eso de “contigo al fin del mundo”. Si me divierto en tu centro, no te preocupes, seguiré contigo.

Vicente Javaloyes

Licenciado en  Derecho.
Experto en gestión del Deporte. Profesor en diversos Master en Dirección, Derecho Y Gestión Deportiva: INEFC Universidad Lleida.

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