Tenemos que tener muy en cuenta que una buena recuperación post parto comienza en el embarazo. Con cuidados corporales y también sin dejar de lado el aspecto emocional de la mamá, que le dará confianza y tranquilidad para llevar adelante la maternidad.

Una vez que el embarazo se ha establecido, es fundamental que la futura mamá tome cuidados integrales. Desde Embarazo Activo® trabajamos sobre 4 pilares fundamentales, la actividad física que debe ser acorde a su estado gestacional, es muy bueno estar activa, pero no todo vale, la alimentación debe ser variada y con todos los nutrientes necesarios para el desarrollo del bebé, el descanso suficiente, debe saber gestionar las prioridades y pedir ayuda si es necesario, la información fidedigna y cierta, la sobreinformación no es buena, más si no está chequeada y actualizada por profesionales.

Es fundamental armar un plan de actividad física que haga mucho hincapié en la ejercitación del suelo pélvico y al trabajo postural. De ello va a depender si luego del parto tendrá incontinencias urinarias, prolapsos, dolores al tener relaciones sexuales y molestias para amamantar por una mala gestión postural.

Después de nueve meses de espera, llega el trabajo de parto y, de un instante a otro, se hace presente el bebé. El embarazo, entonces, se convierte en una etapa cerrada. Los cambios físicos experimentados durante ese período, sin embargo, no desaparecen con la misma velocidad. Los órganos y los tejidos deben volver a su lugar. El cuerpo tiene que recuperar su forma anterior. Los kilos de más esperan a ser eliminados. Todo este proceso puede durar tanto o más que el tiempo de gestación en sí. Lo importante, entonces, es hacer la recuperación física con cautela y paciencia.

Además las madres pueden empezar a atender a su recuperación por medio de una buena alimentación, grandes cantidades de líquido y un buen descanso son recursos efectivos que no implican desgaste físico y contribuyen a que se reacomode el organismo. Además, son beneficiosos para la producción de leche al momento de amamantar. La lactancia, a su vez, es un gran acelerador de la recuperación física.

Una lactancia exitosa

Para dar de amamantar de manera exitosa, es importante colocar al bebé en el pecho en la posición correcta, ya que la acción de sus mandíbulas, lengua y boca estimula los terminales nerviosos del pezón. Estos transmiten un mensaje a la glándula pituitaria en la base del cerebro para que secrete la hormona oxitocina, que llega a las mamas a través del torrente sanguíneo.

Las células musculares se contraen, y esto es lo que literalmente empuja la leche hacia fuera y la envía hacia abajo por los conductos. Cuando la bajada funciona bien, se produce enseguida después de que el bebé empieza a succionar.

En tanto, si deja que el bebé succione cuando quiera hacerlo en lugar de regularle el ritmo, logrará asegurarse de graduarle la producción de leche; sentirse cómoda y garantizarle al bebé que obtenga todo el alimento que necesita.

Aprendiendo a amamantar

Algunos consejos útiles para tener en cuenta a la hora de amamantar:

  • Tal vez necesite ayuda para sentarse o acostarse en una posición cómoda, con los hombros flojos, en especial si le dieron puntos o tuvo al bebé por cesárea.
  • Sostener al bebé atravesado sobre la falda, de modo que el pecho quede pegado al suyo. Quizás se sienta más cómoda poniéndose una almohada en la falda. Puede sujetar al bebé con cualquier brazo y, si fuera necesario, puede sujetar el pecho con la otra mano.
  • Puede amamantarlo recostada de lado, con el bebé acostado a su lado. Esta posición es conveniente en caso de que le hayan dado puntos o si tuvo una cesárea.
  • Otra forma de dar el pecho es acostada, con las piernas levemente dobladas, colocando al lado una almohada y apoyando en ella el estómago del bebé.
  • El bebé no tendría que girar la cabeza ni levantarla para mamar. Cuando cierra la boca, la nariz debe quedarle nivelada con el pezón.
  • Cuando el bebé tiene la boca bien abierta, acercarlo a la mama, apuntando el pezón hacia la parte superior de la boca.
  • Dejar que el bebé se quede en un pecho todo el tiempo que parezca querer y luego a la siguiente toma, ofrecerle el otro.

Mariela Villar

Creadora y Directora Embarazo Activo. Formadora en Argentina, Colombia, Chile, España, Perú, México.

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