Es consabido el auge en el sector del fitness de establecimientos especializados de pequeño tamaño y elevados estándares de calidad: Los llamados Centros Boutique.

Hoy en día los centros boutique son una realidad en nuestro sector y suponen una firme alternativa a los centros de fitness convencionales, copando grandes cuotas de mercado en países como EEUU e Inglaterra.

La actual versatilidad del sector del Fitness propicia la consolidación de este modelo de negocio, también atribuida a unos costes económicos contenidos y a una rápida rentabilidad.

Una de mis recientes ocupaciones como consultora ha consistido en desarrollar un proyecto de Franquicia como posible línea de expansión de una cadena de centros Boutique de éxito consolidado. Debo admitir que dicha experiencia me ha permitido, no solo sumergirme en el mundo de los centros especializados sino también observar de primera mano las ventajas que presenta este modelo de negocio respecto a los centros de fitness convencionales. Me atrevo a llamarlo un “modelo inteligente de negocio”.

Cuando pensamos en Centros Boutique pensamos en especialización y en una amplia oferta horaria. Les atribuimos profesionalidad y formalidad. Todo ello genera una elevada percepción de calidad que a su vez permite mucho mas margen de precio que los centros generalistas de fitness: ahí esta su enorme ventaja competitiva. Si a ello le sumamos su viabilidad económica, un centro boutique se sitúa cualitativamente en una propuesta “Premium” de negocio.

En los últimos años, vemos que el mercado responde bien a una oferta especialista y valora un servicio consistente. Detectamos una cuota creciente de mercado dispuesta a pagar mucho más por un producto especializado que por un centro de fitness donde varios factores forzaron en su día un declive de precios que desplomó la percepción de valor del consumidor sembrando el terreno para la aparición de alternativas en el mercado.

La propuesta de los Centros Boutique responden a la demanda de un nuevo consumidor responsable con su salud y bienestar, al que le gusta cuidarse y estar al corriente de las tendencias, incorporando esos hábitos a su vida cotidiana acorde a su estilo de vida. Este cliente exigente prioriza los resultados al precio, valora su tiempo y entiende la actividad física de forma placentera y disciplinada.

Y así, casamos oferta con demanda cumpliendo la primera regla de economía de mercado.

En este momento es cuando debemos aprender de lo acontecido en el sector, evitar antiguos errores y diseñar una política de precios que se adecue paulatinamente a la propia evolución del mercado ya que muchas veces, los centros boutiques apuestan por la fórmula del “pago por uso” cuando nuestro mercado todavía no alberga la suficiente demanda ni la suficiente madurez para establecerlo como única forma de pago tal y como ocurre en otros países que sí contemplan un consumidor dispuesto a pagar el importe de una o más sesiones semanales en uno o varios centros boutiques de distintas disciplinas.

Sin embargo un sistema mixto de pagos recurrentes por uso semanal apoyado por un sistema de reservas agrupa la ventaja del pago por uso en cuanto a la optimización de la ocupación y la ventaja del pago recurrente en cuanto a la previsión de ingresos.

Un “Boutique” supone una oportunidad de negocio para emprendedores incapaces de competir en el “Gran Mercado del Fitness” donde fondos e inversores llevan a cabo enormes operaciones financieras con expectativas de rentabilidad no siempre alcanzadas y porcentajes de beneficio de apenas dos cifras.

Un pequeño empresario entusiasta puede dar viabilidad a un negocio de inversión ajustada y gastos operativos contenidos y menor riesgo. El pez pequeño también forma parte del “Blue Ocean” y convive con el pez grande.

En resumen, vemos que la formula de los Centros Boutique contiene los siguientes ingredientes:

  • La especialización provoca la mejora continua de la metodología y recluta a los mejores profesores que a su vez impartirán clases de excelente calidad, más cercanas, personalizadas y efectivas en resultados.
  • El tamaño reducido de sus centros facilita un espacio acogedor y un ambiente familiar que promueve la interacción, fomenta la pertenencia al centro y finalmente eleva el índice de satisfacción de nuestro cliente.
  • Una propuesta definida de producto atrae a un perfil de cliente tipo homogéneo, lo que acota la segmentación en Marketing.
  • Una inversión pequeña, costes operativos contenidos y márgenes de beneficio interesantes conjugan un negocio de poco riesgo y gran rentabilidad.
  • Y por último, la simplicidad de los procesos sumado a todo lo expuesto anteriormente concluye en un negocio fácilmente escalable y como tal, franquiciable.

Creo que la Franquicia es la evolución natural de muchos de los actuales centros boutique, cuyo reto supondrá mantener los estándares de calidad en todas sus Franquicias al ritmo de su esperado crecimiento en expansión.

Mireia Hernández

Experta en la gestión de los clubes de fitness. Coach Empresarial. 27 años en el sector, 20 en cargos directivos.

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