Inmersos en la cuarta revolución industrial, conocida por la digitalización, prácticamente toda la sociedad está en continuo contacto con la tecnología. Sin ir más lejos, en España, el 97 % de la población utiliza el teléfono móvil para acceder a internet. Este hecho supone una infinidad de oportunidades de interacción y relación en nuestro entorno. Las instalaciones deportivas no deben ser ajenas a este cambio de era, y aprovechar también las facilidades que nos aporta los nuevos retos tecnológicos, adaptándonos a las actuales demandas y necesidades de nuestros usuarios o consumidores.

A medida que nuestros teléfonos móviles evolucionan y se vuelven más inteligentes y funcionales, se amplían las posibilidades para poder abordar la mejora de la experiencia del cliente, un área de desarrollo a la que se debe prestar especial atención en el sector deportivo y de fitness.

Existen dos aspectos vinculados a la digitalización, que deberían implementarse en la gestión de las instalaciones deportivas (Martín, y Parga, 2018):

  • Por un lado, la monitorización de los usuarios e influencia sobre ellos a través del análisis de datos (big data), el ticketing o las redes sociales, ya que la información generada a raíz del uso de la instalación bien sea como cliente, como aficionado a la práctica deportiva o como asistente a un evento o competición, nos permite obtener una gran cantidad de informes y resultados.
  • Por otro lado, la información producida por la propia instalación, si somos capaces de recogerla y ordenarla, nos servirá para mejorar el rendimiento y relación con los propios usuarios, aficionados o profesionales.

A continuación, reflejamos los retos a los que se deben enfrentar las instalaciones deportivas del futuro para garantizarse una adecuada adaptación al desarrollo de la tecnología con el fin de mejorar la experiencia del cliente y los usuarios:

  • Utilización de las aplicaciones. A día de hoy, este es un aspecto muy importante, ya que prácticamente toda la población dispone de teléfono móvil, y está permanentemente conectado a las marcas a través de él. En este contexto, las aplicaciones móviles juegan un papel fundamental, ya que permiten mejorar la experiencia de nuestros clientes gracias a la posibilidad de realizar reservas online, visualizar contenido exclusivo y en directo, gamificar, realizar compras en un solo click, o simplemente estar informado de todas las novedades y actividades. Todo esto facilita la relación e interacción con el usuario, y mejora ampliamente la calidad del servicio.
  • Ubicación por geolocalización. El uso de la ubicación vía GPS proporcionada por el uso del smartphone, permite orientar a nuestros clientes en cualquier parte de la instalación deportiva, ya sea un gimnasio, un estadio o un polideportivo, así como ofrecernos la información de cuáles son sus movimientos y qué zonas más frecuenta. Además permite facilitarle la visualización de los servicios que se ofertan a su alrededor en la propia instalación, orientarse mejor y poder decidir aquello que más le interesa consumir.
  • Interacción con los usuarios. Las nuevas tecnologías basadas en la conectividad y los servicios en la nube, permiten interactuar con nuestros usuarios de forma más rápida, en tiempo real y que sea efectiva. Podremos realizar sorteos, enviar notificaciones, promociones, así como ofrecer retos o juegos mediante la gamificación, desarrollando una experiencia única.
  • Fomentar la creación de comunidad. Si entendemos la interacción y la comunicación con clientes y usuarios, como una fórmula de mejorar y generar una experiencia única y exclusiva, deberemos concebir las instalaciones del futuro con ese objetivo. La posibilidad de conexión a la red, el uso de salas específicas de descanso, restaurantes o cafeterías, así como puntos de venta con productos o servicios exclusivos, deben de ser algunos de los espacios a tener en cuenta y que permitan generar una sensación de pertenencia.
  • Instalaciones sostenibles. Finalmente, la sostenibilidad como aspecto esencial a trabajar por las instalaciones en los próximos años. Cualquier nueva estructura se deberá focalizar en la eficiencia energética, construyendo y manteniendo todo equipamiento con bajas emisiones y menos contaminantes, que conducirán a importantes ahorros de costes. Los materiales de los que estarán echas estas instalaciones serán renovables, y podrán aportar energía con las que se enciendan las luces o se muevan las escaleras mecánicas, por ejemplo.

Finalmente, destacar que toda infraestructura deportiva, produce una serie de datos e información que la tecnología nos permite recoger y organizar, de tal modo que supone un valor añadido relevante tanto para las marcas, los usuarios, los deportistas o los aficionados. Para desarrollar una buena gestión de futuro, será fundamental alinearse con aquellos proveedores tecnológicos que permitan recoger, gestionar y analizar todos los datos e información que se produzca. (Martín, y Parga, 2018).

Manel Valcarce

Director Gerente de Valgo Investment. Licenciado en Educación Física y Diplomado en Ciencias Empresariales. Máster en Gestión y Dirección de Entidades Deportivas.

Luis Flores

Máster en Dirección de Organizaciones e Instalaciones de la Actividad Física y del Deporte. Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Consultor Valgo.

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